Trabajar desde casa sin morir en el intento

Trabajar desde casa sin morir en el intento.

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Estamos en un momento donde nos enfrentamos a un aislamiento social y muchas empresas o freelancers optaron por trabajar desde casa (el famoso home office o trabajo remoto). Aunque esto parezca el sueño cumplido para muchas personas — ya sabes, trabajar en pijama, en la cama, a “la hora que quieras” —, la verdad es que esas pijamas pueden afectar seriamente tu productividad sin siquiera notarlo.

Personalmente, hubo un par de años en los cuales trabajé desde casa cuando era “one-man agency”. y logré aprender un par de cosas acerca de cómo trabajar desde casa y ser productivo cuando la organización de tareas y objetivos dependía 100% de mi. Y créeme, mantener las cosas bajo control al trabajar desde casa es más fácil decirlo que hacerlo.

Por lo cual, quiero dejarte algunos tips que pueden ayudarte a lograr más y mejores resultados en menos tiempo cuando decides trabajar desde casa.

Establecer metas es la clave

Al trabajar desde casa o incluso cuando tienes una actividad normal en la oficina, es buena idea usar algún tiempo para organizar tus objetivos y pendientes. El periodo de tiempo más efectivo para organizarlos es de manera semanal.

Puedes usar los domingos, al final del día (sí, ya sé lo que estás pensado, trabajar en domingo?! ¿¡DESDE MI CASA!?), sentarte unos 20 – 30 minutos de tu sagrado domingo para organizar tus objetivos y pendientes semanales. De esta manera, comenzarás el lunes con todo planeado y listo para ejecutar.

Puedes complementar esta práctica con objetivos diarios basados en tu agenda semanal. Los puedes planear de la misma manera que los semanales: usa tus últimos 10 minutos laborales del día para revisar tu trabajo, lo que lograste, actualizar agenda y preparar cosa para el día siguiente.

Para esto, puedes usar cualquier herramienta que te sea amigable y la que más te acomode. Personalmente he usado Asana y Google Calendar, pero puedes usar una agenda común si lo tuyo es escribir a la vieja escuela.

Identifica tus horas más productivas y aprovéchalas

Todos tenemos horas más productivas que otras, dependiendo de nuestros hábitos, agendas y los roles que cumplimos en nuestra vida. En estas horas, solemos estar más concentrados, con menos distracciones y con mayor energía. Para algunos, las horas más productivas son las primeras al amanecer, incluso cuando todos siguen dormidos, para otros, las horas más productivas vienen por la noche.

Identifica cuáles son tus horas más productivas y utilizalas para llevar a cabo las actividades más difíciles que tengas en tus objetivos semanales. Haciendo esto, puedes completar estas tareas de una mejor manera y mucho más rápido.

Vístete para trabajar.

Sé que es muy tentador trabajar en pijama, pero créeme, es una salida rápida para la depresión y la baja productividad. Al mantenerte en pijama, tu mente sigue en un estado de relajación, ligado al descanso, lo que hará que no seas tan productivo como deberías serlo: serás lento y tendrás pereza de realizar algunas tareas.

Es por eso, que lo mejor que puedes hacer es hacer una rutina personal como cualquier otro día de ir a la oficina: toma un baño, desayuna y vístete para tu trabajo. De esta manera, tu mente entrará en el modo correcto para comenzar a ser productivo.

Workspace: separa tu hogar de tu oficina

Uno de los riesgos de trabajar desde casa es, bueno, eso; trabajar desde casa. Tu hogar es tu santuario y normalmente no lo relacionas con trabajo, sino un lugar de confort, seguridad y placer.

Para ayudarte a cambiar el chip entre hogar – oficina, al igual que el tip anterior de tu vestimenta, es bueno que reserves un lugar de tu casa que será como tu oficina (un cuarto adaptado a oficina – estudio, un escritorio en un lugar específico, etc.) y mantenerlo lo más limpio y organizado posible.

Y con organizado y limpio no sólo me refiero a que no acumule polvo, sino a mantener el área organizada y libre de cualquier distracción que interrumpa tus labores. Es decir, no pongas el Playstation cerca, ni la TV. De ser posible, tampoco permitas que tus hijos jueguen cerca.

Lo mismo aplica para tu escritorio, mientras más limpio y libre de objetos tengas en el, es mejor para tu estado mental necesario. Recuerda: estás en tu casa y las distracciones están en todos lados.

Una última cosa a considerar aquí es que tu lugar de trabajo o workspace, tenga una iluminación y temperatura adecuadas.

Incluye en tu horario breaks.

Sí, para ser productivos necesitas también momentos de distracción. Es imposible estar 8 horas seguidas logrando objetivos. Para evitar fatiga y procastinación, lo mejor es que agendas descansos o breaks de 5 a 10 minutos por cada hora que trabajes, de esta manera no afectarás tu productividad ya que estarás descansando entre tareas.

Una metodología que a mi me sirve mucho es la técnica pomodoro, donde planificas tareas de 25 minutos ininterrumpidos (nada de tomar llamadas, ver las redes sociales o atender otro pendiente) por 5 minutos de descanso. Cada 4 tareas de 25 minutos, puedes tomar un descanso de 15 minutos. Es impresionante la diferencia que puede hacer en tu productividad.

Di NO al multitasking

Puede parecer que es productivo estar en dos o tres tareas al mismo tiempo (y al trabajar desde casa, es común que quieras realizar algo de tu trabajo mientras atiendes otra cosa de tu casa), pero créeme, es todo lo contrario.

Parte de una buena organización es enfocarte en una y sólamente una tarea al mismo tiempo, de esta manera, no tendrás que hacer “switch” entre cada una y podrás completar tu tarea en menos tiempo y con mejor calidad, ya que toda tu atención está en ello.

Si estás trabajando en más de un proyecto, lo mejor es que organices sus tareas en “lotes” o “batches“: grupo de tareas específicas de proyectos relacionadas entre sí. Mientras más pequeños sean estos “batches“, mejor y más rápido podrás completarlos.

Trabajar desde casa

No revises tu correo ni mensajería intantánea cada 5 minutos.

El e-mail y otras herramientas como Whatsapp, Slack, Telegram, hoy en día son parte del trabajo cotidiano, pero a menos que sean la base de tu trabajo, pueden convertirse en una amenaza a tu concentración y una gran pérdida de tiempo.

En vez de revisarlos cada 5 minutos, escoge dos o tres horas del día para revisarlos y contestar mensajes. Considera estos momentos como otros “work batch” de tareas. Durante estos 10 o 15 minutos, podrás contestar todo lo importante sin necesidad de interrumpir otra tarea ni estar apresurado por hacerlo. Esto es mucho más productivo que contestar cada 5 minutos, interrumpiendo tu tarea y volviendo a tener que concentrarte en ella.

Aprende a desconectarte

Quizás lo más complicado de trabajar desde casa es aprender a deconectarte. A dibujar la línea entre tu trabajo y tus asuntos y actividades personales. Ya que estás trabajando en casa, “no pasa nada si te quedas otros 15 minutos contestando correos”, ya que estás en casa y no tienes prisa por irte.

Esto es un error, es importante que aprendas a desconectar el cable laboral y cambiar el ambiente y tu mente una vez que concluyes tu horario que estableciste para trabajar.

Toma tus descansos, toma tus comidas, toma al menos un día de descanso, ten vacaciones (si es que trabajas desde casa siempre y no es momentáneo). Asegúrate de saber diferenciar entre el trabajo en el workspace de tu casa y el resto de tu vida personal.

Es importante que en tu horario de trabajo, seas lo más productivo posible y respetes tus actividades y tareas, pero una vez que finaliza el horario del día. desconéctate y sé tu mismo en tu hogar o en las actividades que tengas que hacer.

Espero que una o más de estas ideas te puedan servir en estos días de trabajar desde casa para que no termines volviéndote loco. Recuerda, lo más importante es separar todo: concentrarte en tu trabajo con ayuda de técnicas de productividad y después volver a tu vida personal cuando sea momento.

¿Conoces algún otro tip para trabajar desde casa?

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