La importancia de invertir en un buen sitio web.

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Hoy en día, tener un sitio web ya no es una novedad, ni es lo último en tecnología, mucho menos es un lujo. Hoy en día, tener un buen sitio web es un elemento más de un negocio. Es como tener tarjetas de presentación, o tener hojas membreteadas. Es parte obligatoria de la imagen de una empresa que de verdad se enfoca en conseguir clientes.

A la vez y como ya lo comenté, en la actualidad, los sitios web ya no son un lujo que sólo las grandes empresas pueden pagar. Hace 10 años, era común encontrar presupuestos de sitios web, digamos, estándar (una página web de presentación, unas 4 o 5 secciones) que rondaban los $1,000 o $1,500 USD, pero esto ha cambiado. Como ocurre con cualquier tecnología: el dominio de la tecnología y la alta competencia en los proveedores de sitios web, hicieron que ahora, cualquier negocio que empieza con mínima inversión, pueda tener un sitio web completamente gratis y administrado por ellos mismos, o bien, pagando unos $100 USD al año para tener acceso a mejoras y un dominio propio. Existen muchísimos servicios web que nos permiten generar estas páginas “express” con unos cuántos clicks. O bien, si se tienen un poco más de conocimientos, puede invertirse unos $40 USD en una espectacular plantilla rediseñada de WordPress y otros $50 USD en un hosting y dominio al año, se descarga WordPress, se instala la plantilla y listo. Tiene su sitio web autoadministrable en unos minutos.

 Si tomamos la comparación de lo que se debía invertir hace 10 años, a las opciones actuales, encontramos una enorme diferencia:

 1 sitio web hace 10 años = $1,500 USD

1 sitio web en la actualidad con algún servicio de páginas express: $100 USD al año (tendrían que pasar 15 años para que se igualara el monto total de la inversión)

1 sitio web con plantilla de WordPress: $90 USD. $1,410 USD menos que hace 10 años.

Y ya ni hablemos de algo como una tienda en línea. Hace 5 años, poner en marcha un e-commerce era para empresas o emprendedores que podían costear a un programador que les cobrara unos $6,000 USD por su tienda en línea. Hoy en día, es tan fácil como registrarse en Shopify con una cuenta gratis y en unos minutos, puedes empezar a vender.

 Entonces ¿por qué habría de seguir pagando alguien una página web de $1,500 USD e estas alturas del partido?

 Podemos reducirlo a dos factores: calidad y capacidad técnica.

 Otra vez: calidad y capacidad técnica.

 Si bien, cada vez existen mejores plantillas qué escoger para nuestro sitio web, ya sea una plantilla de WordPress o un servicio como Wix, esto no siempre alcanza para todos los tipos de sitios web, empresas o proyectos, debido a las limitaciones que estas, o en su defecto, el servicio proveedor, puedan tener.

 Imagina que eres el dueño de una firma de diseño arquitectónico y decides tener tu sitio web con un diseño que siga las tendencias del web design. Además, tu firma transmite elegancia en los diseños que hace para sus clientes, por lo que el diseño de tu sitio web debe cumplir la misma pauta. Así que cotizas con distintas agencias reconocidas en tu localidad, un sitio web. Encuentras muy buenas propuestas de agencias que tienen una buena trayectoria con clientes importantes, pero decides probar el servicio que te contó un amigo tuyo que también es emprendedor, donde por $10 USD al mes, tienes tu sitio web con el diseño que necesitas, y decides mejor, ahorrar los $1,200 USD que ibas a pagar de golpe por un sitio web “artesanal”.

 Pasan unos años y tu firma se hace cada vez más importante a nivel nacional, has crecido y cada vez manejas mas y mejores proyectos y has leído cómo se manejan las mejores agencias de arquitectura en otros países, donde la interacción con los clientes, se lleva a cabo a través de su sitio web: los clientes pueden consultar los planos, las maquetas, incluso recorridos virtuales en 2D por el diseño que las agencias presentan, además de que los clientes pueden subir documentación, entre otras cosas. También has oído hablar de que muchas empresas manejan su negocio desde un sistema propio basado en su propio sitio web. Así que inicias sesión en tu proveedor de página web y ¡uh oh! No hay ninguna opción que diga “Crear panel para mis clientes” y te preguntas cómo podrías lograr lo mismo, así que recurres a las mismas agencias que habías consultado años atrás, para que te ayuden a implementar estos servicios en tu sitio web, pero ¿qué crees? No es posible, ya que tu sitio web está hecho en “serie” y nunca será posible adaptarlo a tus necesidades tan variantes, si lo mantienes en tu servicio de $10 USD al mes. Y ahora, construir tu mismo sitio web, pero con todo lo nuevo que necesitas, ya no te va a costar sólo los $1,200 USD que originalmente te hubiera costado, sino otros $1,500 USD por todas las adaptaciones, por lo que tu sitio web, ahora te costará desembolsar más de el doble, casi de golpe., cuando pudiste pagar la mitad hace unos años y ahora solo las adaptaciones, y esto sin sumar tus mensualidades pequeñas que ascienden a $120 USD al año (más el costo de tu dominio que ni siquiera lo he mencionado).

 Si bien en esta hipotética no aplica para todos los casos de negocios, sí que ilustra una de los grandes contras de usar estos servicios: la capacidad técnica de tu sitio web de moldearse a las necesidades de cambio y adaptación de tu industria. El negocio que no evoluciona y se adapta, es un negocio que muere, lo mismo pasa con tu sitio web.

 Otra desventaja, es la calidad real de tu sitio web. Seguro que habrás elegido el mejor diseño de las plantillas disponibles. Pero ¿qué hay de la calidad en el código que hace que funcione? O ¿Puedes contar con el soporte técnico adecuado en caso de que falle, si no sabes a quién recurrir ni quién programó tu plantilla de WordPress?

 Muchas empresas no se toman este tema tan en serio como deben. Sí, seguro que el código de programación nadie lo ve, el diseño funciona y es lo que importa. Pero ¿sabías que un mal código, desordenado y de baja calidad, puede afectar incluso el posicionamiento de tu sitio web en Google? Puede hacer que cargue mucho más lento en los navegadores de tus clientes y eso es malo para el negocio. Es por eso que debes acercarte a expertos, que conozcan y ofrezcan productos de calidad y te orienten a tomar una mejor decisión para tu sitio web, porque este mercado, está inundado de “profesionales” que te dicen sí a todo lo que tu quieras por un precio ridículamente barato, pero que a la larga, te costará más.

 Con esto no digo que todos, absolutamente todos los negocios o proyectos deban invertir sus miles de dólares en un sitio web, pero sí es importante que antes de tomar una decisión, se evalúe las necesidades presentes y futuras de nuestro negocio y cómo aprovecharemos un sitio web a nuestro favor. Hoy en día un sitio web más que una tarjeta de presentación, debe ser considerada un canal de ventas.

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